GLORIA MONTOYA
una nueva estrella para el cine colombiano
Ángela en La sangre y la lluvia
Rayuela es el libro de la vida de Gloria Montoya y por eso desde pequeña hubiera querido llamarse Lucía como La Maga en la obra más conocida de Cortázar. Nació en Medellín en el quinto mes de un año que no importa. Quizás su deseo de alejarse de los números y estudiar Comunicación Social y Periodismo, hicieron que olvidara su edad y ella misma se convirtiera en un misterio. En el año 1998 se graduó de la Universidad de Antioquia e inmediatamente trabajó como camarógrafa del “making off” del largometraje colombiano Kalibre 35 de Raúl García y también en el documental colombo-inglés Naked Hook de Mark de Beaufort, como asistente de dirección y camarógrafa. Decidió vivir en Bogotá y dejar su familia y a Fabio, su único hermano.
Al llegar trabajó como compaginadora del documental Vida y obra de Víctor Gaviria (dir. Carlos Henao) en el Ministerio de Cultura. Se fue a vivir al tradicional barrio La Macarena y trabajando como mesera del restaurante El Patio, conoce a su actual esposo Quique Mendoza. Durante ese tiempo fue productora de campo de Expedición Robinson del Canal Caracol, conoce a Jorge Navas e inicia su relación con La sangre y la lluvia al leer el guión del director caleño. También trabajó como investigadora del magazín Hasta ahora me desayuno, dirigido por Adriana Arango en el 2002 del Canal RCN y realizó la labor de asistencia de dirección para diferentes comerciales de televisión.
Desde que Gloria conoció el personaje de Ángela, protagonista de La sangre y la lluvia, no dejó de pensar en qué ella era la persona indicada para interpretar ese papel, “me obsesioné con Ángela, porque ella era un alma solitaria, una cazadora de brújulas y yo quería entenderla un poco para tratar de entenderme a mí misma”. Pero hacer una película tan arriesgada como ésta no es fácil. El proyecto arranca y se detiene muchas veces, pero Gloria decide empezar a prepararse para un papel para el que no sabía si seria escogida. Era un reto, ella es una mujer dulce como su sabor favorito y Ángela un ángel negro.
Inició sus estudios con Conno Tisoy en el Teatro la Candelaria, fortaleciendo su expresión corporal. En el 2003 tomó clases con César Badillo enfatizando en creación del personaje (Casa del Teatro) y realismo actoral (Academia Victoria Hernández), trabajó con ella Margarita Becerra en la Corporación Luna y en el Teatro R101 en estructuras dialécticas para la construcción de un rol y finalmente con el francés Nicolás Dellatoile en la Casa del Teatro. Para ese entonces Gloria ya había sido madre de Emiliano y estaba luchando por el papel de Ángela con otras reconocidas actrices como Cristina Umaña, Marcela Mar, Martina García, Patricia Castañeda, entre otras, quienes tenían más experiencia en televisión y cine.
Ella realizó pequeños papeles en el 2001 con la serie El informante (Luis Alberto Restrepo), en La jaula (2003), en Luna la heredera (2004), La tormenta (2005).
Para su sorpresa y alegría, Gloria y su esposo Quique Mendoza son escogidos como protagonistas de La sangre y la lluvia. Ella, una mujer desconocida en el medio cinematográfico, había logrado descifrar a Ángela, una princesa de la noche que camina por los bordes de los andenes de Bogotá.
|